Hola!!! Ya me había despegado un poco del blog para darle fuerza a otros proyectos de la empresa; sin embargo a partir de ahí me surgió la necesidad de escribir este artículo.
Tengo ya varios años trabajando con la Ley de Atracción; al principio (como creo que a todos) mis resultados eran ambiguos, a veces sí se daban pero a veces no. Una parte importante del proceso es aprender que junto con mi petición debo alinear mi energía emocional para materializar el resultado; pero eso no es todo.
El maestro Jesús decía: "Pide y se te dará" y ahí estamos: pidiendo una mejora económica, pidiendo a la pareja de mis sueños y pidiendo el cuerpazo de top model; incluso ya logré alinear mi energía emocional y vibro en Gratitud y Amor... y pasan los días sin que vea materializado mi deseo.
Hay varias consideraciones en el proceso, pero hoy me voy a enfocar en una: ACCIÓN. Otra frase maravillosa del maestro fue "Ayúdate que Yo te ayudaré" y si vamos a citarlo creo que deben ir ambas frases juntas. Imagínate que deseo tener un trabajo fabuloso, cerca de mi casa, muy bien pagado, en un ambiente fraternal y de crecimiento, en un horario que me permita continuar mi vida social y familiar, etcétera... Sé que estoy preparada para ello y tengo la plena conciencia de que me lo merezco. Sí, todo perfecto... y pasan los días y no llega, y pasa la semana y sigo con mis ejercicios de visualización, y pasan dos semanas y no fallo con mis decretos por la mañana y por la noche, y pasa un mes completito y yo, desempleada ¿pues qué estoy haciendo mal?
Me parece que mal propiamente nada; más que de error se trata de ausencia: hay que ponerle ACCIÓN. Una vez que determino mi deseo por completo tengo que poner mi energía a trabajar en ello. Si bien es muy cierto que la energía mental es muy poderosa y literalmente "mueve montañas" hay que activarla con impulsos físicos. Es el momento de pulir mi curriculum, de enviarlo por correo a todos mis contactos para que me ayuden a promoverlo, de acercarme a una agencia de colocaciones, de abrir los buscadores de la web, de visitar las empresas en que estoy interesada (aún si no hay vacantes publicadas). Es el momento de arreglarme de acuerdo al puesto que deseo, y asistir a entrevistas diarias con actitud de triunfo y llevar preparados los papeles que de por hecho sé que van a pedir para contratarme. Estoy segura de lo que deseo, y también estoy lista para tomarlo en cuanto llegue a mí.
Una vez que me pongo en acción el Universo se encarga de enviarme los canales necesarios para llegar a mi objetivo. No espero que sea una entrevista en particular, ni que una empresa específica me de lo que pido; me pongo en acción para enviarle al Universo la energía de que estoy lista para recibirlo. Se dice que toda la energía que enviamos nos es devuelta con un incremento considerable. Estoy buscando trabajo: tengo que trabajar en ello.
Parece simple, pero ¿cuántos lo hacemos realmente? El problema (desde mi perspectiva) se divide en dos: por un lado esto implica movernos de nuestra zona de confort. Para obtener resultados diferentes habrá que hacer cosas diferentes, cambiar de hábitos; darme cuenta de manera consciente que mi zona de confort ni es segura ni es cómoda, que puedo tener algo mejor, que lo merezco. Y a partir de ahí generar las acciones que me lleven a verlo materializado en mi vida. Por otro lado está la necesidad de Priorizar mi deseo. Es muy fácil dejarse llevar por la rutina, atender lo urgente y hacer lo que estoy acostumbrada. Los resultados van a llegar cuando mi enfoque total y mi energía plena se encuentren de lleno en mi deseo. Si Sé perfectamente lo que deseo, y enfoco mis acciones a conseguirlo no habrá distracciones que me saquen de mi enfoque. No importa si llegan familiares de imprevisto, si hay reunión de mis amigas o si el perro se enferma, mi Prioridad es encontrar el trabajo de mis sueños y todo (y todos también) se alinearán a mis nuevos horarios y compromisos.
No confundamos esto con el egoísmo. Se trata si de priorizar lo que deseo, pero no de desatender todo lo demás. Puedo ir a la reunión de mis amigas saliendo de la entrevista y llevar al perro al veterinario muy temprano (eso sí, después de revisar si tengo respuestas en mi email). Una vez que tengo clara la prioridad puedo acoplar el resto de mis actividades; e incluso determinar cuáles son nocivas para mi nuevo estilo de vida y eliminarlas (como ver las novelas por la tarde o pasar 3 horas chateando). Ahora dispongo de más tiempo para emplearlo en cosas productivas.
La palabra clave es ACCIÓN. Si en estos momentos sabes lo que quieres pero no estás segur* de cuáles son las acciones que debes realizar para conseguirlo te invito a tomar parte de una sesión gratuita de Coaching Personal, para que te ayudemos a formular un plan de acción personalizado y que alcances muy pronto tus objetivos. Toma acción y ¡ponte en contacto con nosotros!
Deseo profundamente que la lectura de este artículo te ayude a enfocarte en lo que deseas y diseñes un plan que lleves a la práctica. Estamos aquí para ayudarte a conseguirlo.
Que tengas una maravillosa semana. Gracias por leernos.
Carmen López
Coach Personal
integral.excelencia@gmail.com
442 122 22 49
lunes, 26 de marzo de 2012
domingo, 4 de marzo de 2012
Yo vendo, tu vendes... TODOS VENDEMOS
HOLA!!! Me da muchísimo gusto escribir nuevamente para
ustedes. Les recuerdo que este espacio ha sido creado con el propósito de
ayudar a la reflexión y al crecimiento interno de cada uno de los lectores que
pasen por acá. En este día voy a desarrollar un tema que me apasiona muchísimo
y es el maravilloso mundo de las ventas. Recuerdo
que cuando era pequeña la imagen de mi familia respecto a los vendedores era
muy desagradable: si un vendedor tocaba a la puerta para ofrecer algo la
mayoría de las veces no les abríamos; resultaba molesto, una perdida total de
tiempo y, en palabras de mi mamá “traen cosas inútiles que les terminas pagando
carísimas”
Por otro lado visitar una tienda era un asunto bien
diferente. Ahí uno entra por que va a
comprar. Gracias a mi mamá descubrí intuitivamente (por que la teoría llegó
mucho después) que no es lo mismo ir a
comprar a que alguien venga y me
venda.
Con un poco de estudio respecto al tema (y bastantes años de
práctica, debo admitir) aprendí la que considero mi lección mas valiosa en el
mundo de las ventas: TODOS VENDEMOS SIEMPRE.
Sí, así como lo leíste.
He escuchado a muchísimas personas quejarse por que no les gusta vender,
que si no sé cobrar, que yo no nací para eso…
¿Te suena conocido? En este punto te informo que las ventas son un
asunto íntimamente ligado a la comunicación. ¿Quieres mejorar tus ventas?
Mejora tus habilidades de comunicación.
Vamos a pensar en unos ejemplos: Luis es un chico joven,
recién egresado de una ingeniería en una buena universidad con excelentes
calificaciones. Su proyecto de tesis maravilló a sus maestros y se cree que su
futuro profesional está asegurado. Llega a su entrevista de trabajo en una
industria importante y resulta que su principal competidor por el puesto, aunque
no tiene las aptitudes académicas de Luis, si tiene una gran capacidad de
comunicación verbal y corporal; es más desenvuelto, seguro y le agradó al
entrevistador. Aquí es importante notar que el puesto no tiene que ver con
ventas, más aún, es un puesto donde el contacto directo es con maquinas; sin
embargo, las habilidades de comunicación juegan un papel muy importante: cuando
vamos a solicitar un empleo literalmente vendemos
nuestras habilidades y capacidades al entrevistador para convencerlo de que
somos el mejor candidato.
Luis sale de la entrevista con la esperanza de ser
contratado, y se dirige a visitar a su amiga Mary. ¡Ah! ¡Su amiga Mary! Tiene
10 años de conocerla, es su vecina y platican a diario. Algunas veces salen a
caminar, otros días ven películas juntos y les gusta la misma música. Si, adivinaste:
Luis está enamorado de Mary… pero no se lo ha dicho. ¿Cómo una chica tan linda
aceptaría de novio a Luis? Entonces ante su tremenda desconfianza en sí mismo
deja que ella lo considere “su mejor amigo” y le platique las tragedias de sus
relaciones amorosas con chicos que si tuvieron
el valor de comunicarle sus sentimientos, que se dieron a la tarea de
conquistarla (se vendieron como la mejor opción para ella) y, para mayor
desencanto de Luis, resultaron “publicidad engañosa”. ¿Quién de nosotros no
recuerda que para conquistar a alguien tomábamos ropa linda, perfume y la mejor
sonrisa? ¡Eso es un proceso de venta!
Luis por fin llega a su casa y lo recibe Laura, su hermanita
de 13 años. Le pregunta cómo va su día, le ofrece de comer y le dice que ya
limpió la jaula del hámster. Luis sabe
que algo quiere Laura. Pero después de un día difícil recibir este trato se
siente bien. Casi al fin de la comida Laura confiesa que sus amigas van al cine
por la noche y le pide amablemente la lleve y traiga de regreso para que sus
padres le den permiso. Laura sabe que Luis no sale entre semana, que su coche
está disponible y que sus padres confían en él. Luis resiste un poco los dulces
encantos de Laura hasta que ella ofrece planchar sus camisas el fin de semana.
¡Trato hecho! (¿Quién me puede negar que éste fue un proceso completo de
ventas, con planeación, presentación, manejo de objeciones y técnica de cierre incluida? J
Y así podemos ver a la mamá de un niño pequeño tratando de convencerlo en la tienda para que elija un saludable jugo
con galletas, mientras el niño se aferra a la bolsa de papas y una paleta… aquí
viene una gran lección de ventas: “La energía mas alta es la que gana” no el
mejor argumento, mucho menos el mejor precio.
Y así es como TODOS vendemos. Siempre estamos negociamos,
convencemos, solicitamos. Del mismo modo siempre compramos algo: desde ir a
comer al restaurant favorito de mi pareja y no al mío hasta creer fielmente lo
que me dicen en las noticias.
Somos seres
sociales, comunicadores natos. Y
vamos por la vida relacionándonos con más personas, “comprando y vendiendo”
ideas, tiempo, artículos, recursos e incluso afecto. Dice un importante
escritor que “su habilidad en las ventas es directamente proporcional a su
habilidad para tener novia” (o novio, según sea tu caso). Yo creo que esto es
muy cierto, e incluso me atrevo a decir que su habilidad en las ventas
determina el éxito de sus relaciones interpersonales, no sólo de las
comerciales.
Por otro lado en nuestro sistema de vida el dinero es una
cuestión básica. Ya vimos que para obtener un empleo tengo que venderme como el
mejor candidato y ni que decir si lo que deseo es un aumento. La importancia es
mayor en el terreno de los negocios donde puedo tener ideas únicas, un servicio insuperable, un
local hermoso ubicado en avenida principal… pero si lo que me faltan son ventas
el dinero no llega y el negocio se cierra.
Te recomiendo que prestes atención UN DIA COMPLETO, y
analices lo que compras y lo que vendes. A partir de ahí podrás evaluar si
compras mas de lo que te venden, o viceversa. Éste mismo ejercicio te sirve
para determinar que tan fuertes son tus habilidades de comunicación y ventas
tanto como para definir la manera de mejorarlas. También te ofrezco mis servicios
de asesoría para brindarte herramientas de comunicación personalizadas y
mejorar tus relaciones y negociaciones.
Te agradezco profundamente la lectura de este post y deseo
te sea de utilidad. Por favor deja tu comentario y si te gusta lo que lees aquí
escribe tu e-mail al final de la página y los próximos post te llegarán a tu
correo.
Gracias por Estar. Que tengas un excelente día!!!
Carmen López
Coach Personal y Asesora de Negocios
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