martes, 3 de marzo de 2015

Termostato Financiero

Parafraseando a Nietzsche: “Para hacer las cosas bien hay que hacer lo impensable”… esta frase me resuena y se llena de sentido a la hora de trabajar con mis clientes el cambio en el sistema de creencias. Cómo hemos platicado anteriormente la realidad se crea por acuerdos, y estos acuerdos se “firman” en base a nuestras experiencias de vida. Entonces lo que yo pienso de las cosas (o las personas o las situaciones) determina lo que voy a sentir al respecto; y mis sentimientos marcarán la forma en que reaccione (verbal o físicamente) ante todo. Dicho de otra manera a lo que yo pienso que está bien, me siento bien; entonces hablo y actúo favorable y positivamente. Mientras a lo que pienso que está mal, me siento mal, a lo que hablo y actúo de manera negativa.

Dice la teoría de Albert Ellis que hay un acontecimiento activador en el medio, llamado Punto A. y ese acontecimiento activador pasa por nuestros filtros de pensamiento y emociones, llamado Punto B o Sistema de Creencias y entonces genera el Punto C o la reacción que emitimos al exterior de vuelta. 

En definitiva no podemos cambiar los acontecimientos activadores; la vida lleva un curso constante. Hay veces que ganas, otras veces que aprendes. Por muy desarrollada que tengas tu habilidad para manifestar tu realidad siempre te seguirán llegando oportunidades para crecer, aprender y mejorar. Retos constantes que, si no los ves así, se convierten en situaciones de pesar, frustración, amargura o infelicidad. Por eso es que lo único que está en tus manos cambiar es el sistema de creencias. La manera en que percibes al mundo y que genera disparos de pensamiento automático y que, antes de que te des cuenta, ya hicieron reaccionar a tus emociones y generaron una descarga de palabras y acciones.
“En la vida tienes para lo que te alcanza”… y “Lo que das, recibes”… entonces en la medida que des al mundo respuestas positivas irás encontrando cada vez mas ambientes positivos; y ese cambio de mentalidad y actitud desencadena en la consecuencia lógica de expandir tu capacidad para recibir; ahí es dónde “te alcanza” para una mejor pareja, una mejor familia, una mejor situación profesional y financiera…
Justo ahora “tienes para lo que te alcanza”. Te invito a realizar un breve inventario de tu vida: pareja, familia, amistades, casa, vehículo, trabajo, salud y figura, finanzas… habrá áreas (espero) en las que te sientas plenitud, felicidad y realización. Te tengo excelentes noticias: siempre puedes estar mejor J Y para las áreas en las que tus resultados actuales no te gustan, te informo que son excelentes oportunidades para crecer y mejorar.
No podríamos abarcar todas las áreas al mismo tiempo; lo que si podemos es enfocar nuestros esfuerzos en mejorar el área más vulnerable. Cuándo esto mejora, te das cuenta que a la par varios aspectos se alinearon y te sientes mejor con tu vida completa. Eso te ejemplifica el poder del cambio de mentalidad aplicado en expandir tu conciencia y traer mejores resultados a tu realidad.
Y te propongo que iniciemos justo ahora: Te voy a guiar un ejercicio magnífico para encontrar tus limitaciones mentales y emocionales respecto al dinero. Ten papel, pluma y calculadora a la mano para que anotes tus respuestas y puedas ahora mismo descubrir en ti mism* los motores del auto-sabotaje subconsciente que tiene estancadas tus finanzas.

Ejercicio del termostato financiero:
·         Escribe tu ingreso mensual actual:
·         Duplícalo:
·         ¿Qué sientes al pensar en recibir eso?
·         Duplícalo nuevamente:
·         ¿Qué tendrías que hacer tú para poder ganar eso?
·         Duplícalo nuevamente:
·         ¿Quién se enojaría/entristecería/alejaría si ganas estas cantidades?
·         Duplícalo nuevamente:
·         Multiplícalo por 12 y calcula tus nuevos ingresos anuales:
·         La Verdad: ¿Qué parte de ti se niega a creer y se resiste a ganar estas cantidades Y POR QUÉ?


Estas respuestas te harán ver cuáles son los orígenes de tu situación actual. Como en el caso de los alcohólicos, la primera fase (y la más importante) es reconocer el problema. Es como “el coco”: cuándo éramos pequeñas nos atemorizaba, y al crecer nos dimos cuenta que era un mito y dejó de limitarnos. Ahora eres adulto y tienes en tus manos el control de tu vida. Usa ese control para crear la vida que realmente te hará pleno y feliz. Si necesitas ayuda en ese proceso no dudes en contactarnos, así como este hay muchos ejercicios que tenemos para ayudarte a re-interpretar tu realidad y guiarte a la versión más maravillosa de ti mismo. Recibe un abrazo de Luz y Bendiciones.

sábado, 7 de febrero de 2015

Mujer con Mentalidad Millonaria

¿Qué significa SER una mujer con mentalidad millonaria?... No estoy preguntando por una mujer que tiene mucho dinero, porque esto por sí solo puede prestarse a muchas malas interpretaciones basados en nuestro sistema de creencias colectivo. Pensar en la mujer millonaria como frívola, derrochadora, lujuriosa, aprovechada, ególatra y vanidosa ya nos refleja por sí mismo las causas por las cuales muy probablemente aún no somos mujeres millonarias.
Esa mujer arriba descrita viene a nuestra mente gracias a las múltiples novelas que hemos visto. Sale de las películas, dónde normalmente “la buena” de la historia es la chica pobre, desvalida; la que lucha y sufre para obtener al final de la historia “el verdadero amor” y con ello una suerte de numerosos bienes y posesiones materiales.
Nada más alejado de la realidad. Una mujer millonaria puede bien entenderse como la empresaria, que cuida su cuerpo alimentándose sanamente y haciendo ejercicio; como la mujer que es digna como esposa y consciente como madre; que cuida un círculo íntimo personal; que se ocupa de las necesidades sociales de su entorno con algún voluntariado y que guarda su espacio de conexión espiritual por sobre todas las cosas.
¡Ah! ¡Qué cambio! Empecemos por lo primero: una mujer empresaria: significa que dirige exitosos y muy rentables negocios. Que no tiene pensamientos ni de empleada (para cambiar su tiempo por dinero) ni de auto-empleada (para conformarse con vender su propio conocimiento). Sabe sacar provecho de sus habilidades y del tiempo y esfuerzo de los demás. Dirige a un grupo de colaboradores, sabe a dónde llevarlos a ellos y a su empresa, con lo cual es responsable del sustento de varias familias. Trabaja su liderazgo y sabe comunicarse asertivamente. Y punto muy importante: siempre hace negocios para ganar. No basta querer que funcione; hay que estar 100% segura de cómo lograrlo. Y así como hay un detallado plan de entrada en cualquier negocio, también debemos de tener un plan detallado de salida por si algo no funciona conforme a lo planeado. En caso de no dirigir o administrar su propio negocio, significa que se preparó lo suficiente para lograr que su dinero trabaje para ella. Que sabe hacer las inversiones adecuadas para que sus necesidades estén siempre cubiertas y que, además, su capital continúe incrementándose.
Es vital cuidar nuestro cuerpo: no por la simple necesidad social de aceptación; no sólo porque a mi pareja le desagraden la lonjita o la flacidez. Porque el cuerpo es reflejo de lo que guarda nuestra mente y nuestro espíritu. Alimentarse sano y ejercitarnos garantiza calidad y cantidad de vida. Vida que podemos disfrutar con las personas que amamos. Vida que el dinero no puede comprar pero que sí, con dinero se disfruta plenamente.
Una mujer millonaria sabe amar y recibir amor a plenitud. Ambas. Darse a una relación, brindarse en el amor a los hijos… pero al igual que en los negocios nutre las relaciones para ganar (nadie dijo aprovecharse). Significa que no invierte tiempo ni emociones en relaciones destructivas. Sabe diferenciar entre un amor pleno y entregarse totalmente a las condiciones del ser amado (la pareja o los hijos) Así como no podemos volcar todo nuestro tiempo y recursos al negocio, tampoco lo haremos a lo que deseen las personas que amamos. Sí, aquí va lo de tiempo y relaciones de calidad; y va también el saber medir límites personales. Eso sí es plenitud.

Y ¿Para qué me sirve el dinero a final de cuentas?... para disfrutar. Es cierto que la felicidad comienza al identificar y valorar las cosas que ya tengo y me hacen sentir feliz. Pero soy de la idea que el dinero le da ese toque especial a todo. Puedes no estar de acuerdo conmigo, puedes creer que “contigo a pan y cebolla” o que las personas materialistas no disfrutan la vida. Y eso no hablará mas que de ti y tu sistema de creencias.
Por eso es que defiendo la idea que una mujer con mentalidad millonaria es plena en todo sentido: amor, relaciones, autocontrol, negocio, cuidado personal, amistades, entorno social… una mujer millonaria no da o ayuda porque “tenga qué” lo hace porque desea de corazón hacerlo, porque no pierde ni se le quita nada al ayudar y porque sabe que su papel en este mundo es servir. Y servir no significa dejar que los demás se aprovechen. Se sabe única, merecedora y capaz.
Esa mentalidad de servicio te la da la conciencia de que existe un Ser Superior a ti y a mí. Dios como quiera que lo conozcas. Si bien la mujer millonaria confía en sus capacidades y atributos personales sabe que no es todopoderosa. Que puede recurrir a Él tanto para reconfortarse en momentos difíciles como para agradecerle las bondades que tiene en la vida. Saber que tengo una misión y un propósito de vida y que si lo ejecuto se verá reflejado en beneficio y servicio de quienes me rodean, y que me veré galardonada con innumerables bendiciones materiales e inmateriales en el proceso.
Si realmente deseas ser una mujer millonaria, empieza por encontrar plenitud en todo lo que hagas. Cultiva sólo las relaciones que te construyen y te llenen y aléjate de las que te limitan o bajan tu autoestima. Agradece a cada instante la vida y bendiciones que Dios te da. Aprende a conocer y manejar tus emociones, a poner y respetar límites en tu vida, en tu persona y en tus relaciones. Entrénate antes de iniciar con un negocio. Cuida tu cuerpo porque te amas, te valoras y eres lo más importante para ti misma.

Alimentamos el cuerpo a diario. Lo mismo debemos hacer con el espíritu y con la mentalidad. Cambiar el sistema de creencias no es difícil en sí: lo que requiere es consistencia. Que diario alimentemos los hábitos nuevos y afirmemos la nueva creencia para que permanezca. Te recomiendo instaurar sólo un cambio a la vez, y mantenerlo 30 días seguidos. Al mes siguiente implementa otro cambio y sostenlo 30 días… ahora llevas dos hábitos nuevos y puedes iniciar un tercero. Imaginate que al cabo de un año tienes 12 hábitos nuevos, bajaste de peso porque haces ejercicio y te alimentas sano, tienes un negocio, sales con tus amigas, tienes una cita romántica con tu esposo al menos una vez al mes, tu cuarto y escritorio siempre están ordenados, atiendes tus emociones y dejaste de culpar a los demás de lo que te pasa, aprendiste a administrar tu dinero y saliste de deudas… la lista sigue… costó un año de tu vida. ¿Cuántos años de insatisfacción llevas hasta hoy?... Dime: un año ¿vale el esfuerzo?... Adelante!!! Se vale pedir ayuda para alcanzar el bienestar y plenitud que Ser una Mujer con Mentalidad Millonaria te va a dar. Bendiciones.

Carmen López
Coach Personal
442 122 22 49
integral.excelencia@gmail.com

martes, 13 de enero de 2015

Si lo puedes CREER lo puedes CREAR

A veces pareciera que para algunas personas las cosas son tan fáciles, que simplemente se les dan. Decimos que tienen “estrella”, que “nacieron con suerte”. La suerte es un factor que creamos a cada momento, y la estrella depende del poder interior de cada uno de nosotros.
“Si lo puedes creer, lo puedes crear” es una de mis frases favoritas… si pides/deseas/quieres algo, primero debe entrar en tu mapa mental, ser parte de un pensamiento y, lo más importante: pertenecer a la lógica de que puedes tenerlo.
¿Qué es creer?: Todo aquello que aceptas como verdad. De manera consciente o inconsciente tenemos una visión del mundo; de cada cosa, persona, lugar o situación. Hay un referente en nuestra mente para todo, y cuándo no lo hay tan cercano, buscamos el referente que más se le parezca, el más habitual para encuadrarlo.
Tu percepción es tu realidad. Y como ya vimos la percepción depende de lo que pensemos respecto a lo que nos rodea. Si tu pensamiento tocante a algo es “positivo”, tendrás emociones positivas de ese algo, y tu actuar será agradable; por lo tanto tu resultado será positivo también. Si por el contrario piensas que ese mismo algo es malo, tus emociones serán negativas, tus acciones también y el resultado será negativo.
Antes se creía que lo más importante era Tener. “Cuándo tenga 18 años” “cuándo tenga un coche” “cuándo tenga un hijo”… y el tener te iba a dar el Hacer, y finalmente el Ser. “Cuándo tenga novio, y salga con él, entonces Seré fiel y feliz”. Ahora sabemos que ese paradigma no sirve. Los mejores trabajos los tienen las personas que Son responsables, que Hacen las cosas a tiempo, por eso Tienen mejores ingresos que los demás.

La base del ser se compone principalmente de dos sistemas: El Sistema de Valores y el Sistema de Creencias. El de valores es inamovible y muy personal. Aún en personas de la misma familia la escala de valores es diferente. Los hermanos mayores por ejemplo tienden a dar prioridad a la protección, pues crecieron cobijando a sus hermanos menores.
El Sistema de creencias se ancla en nuestra mente de los cero a los siete años. Ahí comienza el libre albedrío (ni tan libre aún). El bebe es una esponja que absorbe del medio todo lo que se le presenta. Este “software de arranque” está condicionado por dos líneas: 1) me hace sentir bien o 2) me hace sentir mal. El hambre me hace sentir mal, lloro y mamá llega y me hace sentir bien… luego vienen los condicionamientos: si lo tiro lo levantan y yo me siento bien; si lloro mucho se enoja y me regaña y yo me siento mal… mas adelante veremos que incluso sentirse bien puede ser malo y es mejor sentirme “poquito” mal para no sentirme “muy” mal. Si me acabo la sopa que no me gusta mamá se pone feliz y no se enoja conmigo…
Todo lo que creas en este momento del mundo lo aprendiste  vivencialmente  de pequeño. Tu concepto del dinero, las mujeres, los hombres, el trabajo, las relaciones, los ricos, los pobres… TODO. Puedes querer actualmente ganar “mucho” dinero (¿cuánto es mucho para ti?) pero si de pequeño aprendiste que el dinero cuesta muchísimo trabajo ganarlo, y además te dijeron que los ricos son malos y sufren, tienes dos creencias que frenan tu éxito financiero. Para ganar dinero hay que trabajar mucho, y si gano mucho dinero seré malo y voy a sufrir enfermedades propias o de los que amo, mejor me quedo como estoy…
Así es como surge el sabotaje subconsciente. Tu mente te brinda protección al mayor miedo que manifiestes. Y te cuida de la mayor incomodidad.
La buena noticia es que, ahora que eres adulta, puedes cambiar tu sistema de creencias, y cada creencia limitante convertirla en una creencia expansiva para llevar ahora sí, la vida que te mereces y te hará feliz. Si lo realmente lo deseas, escríbenos o llama y te ayudaremos a cambiar tus patrones mentales y emocionales para que vivas plen* y feliz :) 


Coach Carmen López
442 122 22 49
integral.excelencia@gmail.com