A veces pareciera que para algunas personas las
cosas son tan fáciles, que simplemente se les dan. Decimos que tienen
“estrella”, que “nacieron con suerte”. La suerte es un factor que creamos a
cada momento, y la estrella depende del poder interior de cada uno de nosotros.
“Si lo puedes creer, lo puedes crear” es una de mis
frases favoritas… si pides/deseas/quieres algo, primero debe entrar en tu mapa
mental, ser parte de un pensamiento y, lo más importante: pertenecer a la
lógica de que puedes tenerlo.
¿Qué es creer?: Todo aquello que aceptas como
verdad. De manera consciente o inconsciente tenemos una visión del mundo; de
cada cosa, persona, lugar o situación. Hay un referente en nuestra mente para
todo, y cuándo no lo hay tan cercano, buscamos el referente que más se le
parezca, el más habitual para encuadrarlo.
Tu percepción es tu realidad. Y como ya vimos la
percepción depende de lo que pensemos respecto a lo que nos rodea. Si tu
pensamiento tocante a algo es “positivo”, tendrás emociones positivas de ese
algo, y tu actuar será agradable; por lo tanto tu resultado será positivo
también. Si por el contrario piensas que ese mismo algo es malo, tus emociones
serán negativas, tus acciones también y el resultado será negativo.
Antes se creía que lo más importante era Tener.
“Cuándo tenga 18 años” “cuándo tenga un coche” “cuándo tenga un hijo”… y el
tener te iba a dar el Hacer, y finalmente el Ser. “Cuándo tenga novio, y salga
con él, entonces Seré fiel y feliz”. Ahora sabemos que ese paradigma no sirve.
Los mejores trabajos los tienen las personas que Son responsables, que Hacen
las cosas a tiempo, por eso Tienen mejores ingresos que los demás.
La base del ser se compone principalmente de dos
sistemas: El Sistema de Valores y el Sistema de Creencias. El de valores es
inamovible y muy personal. Aún en personas de la misma familia la escala de
valores es diferente. Los hermanos mayores por ejemplo tienden a dar prioridad
a la protección, pues crecieron cobijando a sus hermanos menores.
El
Sistema de creencias se ancla en nuestra mente de los cero a los siete años.
Ahí comienza el libre albedrío (ni tan libre aún). El bebe es una esponja que
absorbe del medio todo lo que se le presenta. Este “software de arranque” está
condicionado por dos líneas: 1) me hace sentir bien o 2) me hace sentir mal. El
hambre me hace sentir mal, lloro y mamá llega y me hace sentir bien… luego
vienen los condicionamientos: si lo tiro lo levantan y yo me siento bien; si
lloro mucho se enoja y me regaña y yo me siento mal… mas adelante veremos que
incluso sentirse bien puede ser malo y es mejor sentirme “poquito” mal para no
sentirme “muy” mal. Si me acabo la sopa que no me gusta mamá se pone feliz y no
se enoja conmigo…Todo lo que creas en este momento del mundo lo aprendiste vivencialmente de pequeño. Tu concepto del dinero, las mujeres, los hombres, el trabajo, las relaciones, los ricos, los pobres… TODO. Puedes querer actualmente ganar “mucho” dinero (¿cuánto es mucho para ti?) pero si de pequeño aprendiste que el dinero cuesta muchísimo trabajo ganarlo, y además te dijeron que los ricos son malos y sufren, tienes dos creencias que frenan tu éxito financiero. Para ganar dinero hay que trabajar mucho, y si gano mucho dinero seré malo y voy a sufrir enfermedades propias o de los que amo, mejor me quedo como estoy…
Así es como surge el sabotaje subconsciente. Tu mente te brinda protección al mayor miedo que manifiestes. Y te cuida de la mayor incomodidad.
La buena noticia es que, ahora que eres adulta, puedes cambiar tu sistema de creencias, y cada creencia limitante convertirla en una creencia expansiva para llevar ahora sí, la vida que te mereces y te hará feliz. Si lo realmente lo deseas, escríbenos o llama y te ayudaremos a cambiar tus patrones mentales y emocionales para que vivas plen* y feliz :)
Coach Carmen López
442 122 22 49
integral.excelencia@gmail.com
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